Spirulina triplica la proteínas del pollo. Tiene un alto contenido en proteínas (tres veces más veces el contenido en proteína de un filete de pollo).

Organismos de máxima relevancia como la Organización Mundial de la Salud (OMS). La Organización de Naciones Unidas (ONU) coinciden en denominar la spirulina como un “súper alimento”. Esto gracias a su valor nutricional. Incluso los 2 no dudan en afirmar que es el alimento del futuro. En este sentido, Begoña Cerdá, profesora del departamento de Farmacia y Biotecnología de la Universidad Europea de Madrid explica que estas afirmaciones se basan en que actualmente, existen numerosas evidencias científicas que ponen de manifiesto diferentes efectos biológicos que mejoran algunos problemas de salud. Spirulina tiene actividad farmacológica como antimicrobiano (incluyendo antivirales y antibacterianos).  Metalo-protector (prevención de envenenamiento por metales pesados). Así como los efectos inmunoestimulantes y antioxidantes.

Esta misma opinión la comparte Elena Pérez Montero, nutricionista del Hospital Universitario Quirón Madrid quien añade que:

“Tiene un alto contenido en proteínas (tres veces más veces el contenido en proteína de un filete de pollo) y ácidos grasos omega 6. Por su contenido de antioxidantes (vitamina E, betacarotenos, ficocianina y vitamina C), se está realizando investigación en áreas de envejecimiento, así como en dislipemias. Se está realizando una investigación para convertirlo en un alimento que se podría utilizar en zonas con malnutrición.”

Complemento

“El valor nutricional de la spirulina no es nada despreciable. Posee un elevado contenido proteíco, 60-65 por ciento de su peso seco y es rica en aminoácidos esenciales, ácidos grasos poliinsaturados y vitaminas A, B12, B1, B2 y E además de minerales, entre otros, añade Cerdá.”

Por todo ello, no es de extrañar que determinadas patologías se vean beneficiadas tras su consumo. En este sentido, Cerdá sostiene que podemos destacar su utilidad en las siguientes patologías: prevenir o gestionar la hipercolesterolemia, hiperglicerolemia, ciertas enfermedades inflamatorias, alergias, cáncer, toxicidad ambiental y toxicidad inducida por drogas, infecciones virales, enfermedades cardiovasculares, enfermedades hepáticas, diabetes y otras patologías metabólicas.

Aunque su consumo, especialmente en España se realiza en forma complemento alimenticio, ya sea en cápsulas o polvo, y no como alimento, Pérez recuerda que, precisamente por ello, por su contenido en macro y micronutrientes se suele utilizar como complemento vitamínico en estados de astenia. Destaca la presencia de betacarotenos por lo que se utiliza para potenciar y mejorar el bronceado. Es una buena fuente de vitamina B12 se recomienda en dietas en las que no se utilice las proteínas animales y que, unido a su contenido en hierro la convierte en una alimento muy recomendable en casos de anemia.

Aliado de la báscula

A esta lista de beneficios hay que añadir su papel en las dietas de control de peso. Por su contenido en algunos aminoácidos como la fenilalanina natural (pueden utilizarla con fenilcetonuria), se ha asociado con dietas de adelgazamiento por su poder supresor del apetito. Por su contenido en fibra se puede utilizar en casos de estreñimiento. Incluso, en la Medicina China se utilizaba para aumentar el deseo y la caída del cabello. Además, por la presencia de melatonina se emplea en patologías del sueño.

La forma de incluir spirulina en la dieta habitual no esconde grandes misterios.

“En España la podemos encontrar en farmacias, parafarmacias, herbolarios o tiendas especializadas en productos dietéticos. Están disponibles en forma de comprimidos o cápsulas y también en polvo. Se recomienda que su consumo supere los 3-4 gramos al día. Se debe tomar repartida en varias tomas y no como ingesta única, recomienda Cerdá.”

Texto basado en Información de: /www.larazon.es